Nuestra Historia
Orígenes, crecimiento y consolidación del Colegio de Bioquímicos de Santiago del Estero.
Nuestros inicios
La creación de una institution significa un hecho trascendente que demanda principalmente una toma de decisión avalada por una vocación de servicio y el trazado de objetivos precisos con una visión de futuro. Así fue el espíritu que alentó a los colegas bioquímicos que tomaron la firme decisión de dar nacimiento al Colegio Bioquímico.
Socios fundadores
Recordar el pasado, trabajar con intensidad el presente y proyectar todo con visión de futuro constituyen pilares fundamentales en la vida de las instituciones. Con estas premisas se sucedieron las distintas generaciones rindiendo homenaje a quienes sembraron la primera semilla:
Crecimiento institucional y sedes
De aquellas reuniones primigenias y asambleas en salones de la asistencia pública (antiguo Hospital de Niños), la institución peregrinó por múltiples espacios: el domicilio de la Dra. Moukarzel (Pueyrredón 90 en La Banda), el del Dr. Magariños (Sáenz Peña 233), el local de calle Salta 56 propiedad del Dr. Hallak, previo paso por el Automóvil Club Argentino y Galería Lindow.
El auge de las obras sociales obligó a expandirse en personal, asesores contables, legales y subcomisiones científicas de actualización permanente. Las exigencias contractuales de PAMI impulsaron además la creación de la Cooperativa Bioquímica, que junto al Consejo de Bioquímicos completan el trípode institucional de nuestra profesión.
El Colegio fue pieza clave para fundar el 4 de diciembre de 1984 la CUBRA y conformar la Federación Bioquímica del NOA.
En 1982 se concretó la adquisición del predio deportivo y recreativo destinado a matriculados y sus familias.
